Rider Técnico para Tocar en un Tablado al Aire Libre
- be fun

- Jul 27
- 4 min read
Un rider copiado de un festival grande es el error más común de un artista que va a tocar por primera vez en un tablado de barrio. Pedir dieciséis canales, tres monitores in-ear y una consola digital de gama alta en un escenario montado en una cancha de comuna no solo es irreal, es la forma más segura de que el sonidista te ignore el mensaje. Acá va cómo escribir un rider que un tablado al aire libre sí pueda cumplir.
Rider Técnico para Tocar en un Tablado al Aire Libre
Por qué el rider de festival grande no sirve acá
Los veinte tablados que se instalan entre el 1 y el 8 de agosto por comunas y corregimientos de Medellín, más el tablado inaugural del 31 de julio en el sector del Obelisco, son escenarios comunitarios pensados para que muchos artistas roten en pocas horas. El equipo técnico que llega a cada punto es el que la organización contrata para todo el tablado, no el que cada artista trae por su cuenta.
Pedir gama alta en ese contexto no muestra profesionalismo, muestra que el artista no investigó dónde va a tocar. Un rider bien escrito empieza por preguntar qué consola y qué backline ya tiene el tablado, y a partir de ahí ajusta lo que realmente hace falta.

Qué sí pedir: lo mínimo que hace la diferencia
Número exacto de canales según tu formación, con nombre de instrumento en cada uno, no genérico. Micrófonos dinámicos estándar para voz y percusión menor, que son los que casi cualquier proveedor de sonido de tablado tiene disponibles. Dos monitores de piso como máximo, salvo que la formación lo justifique. Y una lista de inputs ordenada de izquierda a derecha tal como va a estar el escenario.
También conviene pedir, por escrito, quién asume el backline si el artista no trae instrumentos propios: baterías, amplificadores de bajo o de guitarra. En un tablado comunitario ese backline suele ser compartido entre varios actos del mismo día, así que hay que coordinar horarios de uso, no solo pedirlo.
Qué no exigir en un tablado de comuna
Consolas digitales de gama alta con presets guardados, sistemas de in-ear personalizados, efectos de escenario tipo pirotecnia o niebla, y camerinos con condiciones específicas de temperatura o mobiliario. Nada de eso es realista en un escenario de barrio, y pedirlo genera fricción con el equipo de producción antes de que suene la primera nota.
Tampoco tiene sentido exigir un soundcheck largo si el tablado tiene ocho o diez actos programados el mismo día. El tiempo por artista en ese formato es corto y hay que aceptarlo como parte de la lógica del evento gratuito y masivo.
Cómo preparar un soundcheck express
Cuando hay varios artistas rotando en pocas horas, el soundcheck real dura minutos, no la tarde completa. La forma de que esos minutos rindan es llegar con el rider ya entregado y confirmado por el sonidista un día antes, no ese mismo día. Así el técnico ya tiene los canales etiquetados y solo falta ajustar niveles.
Una banda que llega organizada, con sus propios cables etiquetados y sabiendo exactamente en qué orden se conecta cada instrumento, gana minutos de prueba real de sonido en vez de gastarlos resolviendo detalles de logística que se debieron resolver antes.
Clima y variables que nadie controla del todo
Tocar al aire libre en agosto en Medellín significa lidiar con humedad, viento que mueve micrófonos mal asegurados, y la posibilidad real de un cambio de clima repentino típico de la época. Ningún rider previene la lluvia, pero sí puede prever qué pasa con el equipo si llueve: quién cubre los instrumentos, quién decide si el show se pausa.
Si estás armando tu logística completa para tocar en la Feria, conviene tener el panorama general antes de entrar en el detalle técnico. Arrancá por la guía general de la Feria de las Flores y volvé después a ajustar tu rider.

El consejo práctico y la advertencia honesta
Mandá el rider en una sola página, con lenguaje simple y sin tecnicismos que solo entiende tu propio ingeniero. La advertencia honesta es que en tablados con alta rotación de artistas, algo siempre sale distinto a lo planeado: un canal que no prende, un monitor que llega tarde. Preparar el rider mínimo y realista no elimina esos imprevistos, pero reduce a cuántos te enfrentás.
Confirmar por escrito con el sonidista, no solo de palabra el día del evento, es lo que separa a un artista que suena bien de uno que pasa el show peleando con el equipo.
Cómo Be Fun acompaña la parte técnica de la carrera de un artista
Un buen rider es apenas una pieza de algo más grande: la manera en que un artista se presenta profesionalmente ante quien lo contrata. En Be Fun trabajamos con artistas colombianos en estrategia de lanzamiento, distribución y registro de derechos, y parte de ese acompañamiento es ayudar a que la presentación en vivo, desde el rider hasta el show, sea coherente con la carrera que están construyendo.
La co-inversión que ofrecemos busca justamente eso: que un artista pueda producir y presentarse con las condiciones técnicas correctas sin tener que ceder su obra a cambio de que alguien más le resuelva el estudio o el equipo.



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